CCOO de Industria de Madrid | 22 de julio de 2024

NO HAY NADA MÁS PODEROSO QUE EL PODER DE SER QUIÉN ERES Y AMAR A QUIÉN QUIERAS. ¡ORGANIZA TU ORGULLO!

  • LA EVOLUCIÓN DE LA REVOLUCIÓN: La lucha continua del colectivo LGTBIQ+

Nunca nos lo han puesto fácil. Desde los primeros días de activismo hasta la actualidad, la comunidad LGBTIQ+ ha enfrentado innumerables desafíos. A pesar de los obstáculos, hemos logrado avances significativos en derechos humanos, convirtiéndonos en un referente de progreso tanto en Europa como en el mundo. Celebramos nuestro orgullo no solo en las calles durante las manifestaciones, sino también en nuestros lugares de trabajo, buscando un ambiente inclusivo y respetuoso. La visibilidad de la comunidad LGBTIQ+ en diferentes esferas sociales es cada vez mayor, y con ella, la afirmación de nuestra identidad y derechos.

28/06/2024. CCOO INDUSTRIA MADRID
Manifestación del Orgullo 2023

Manifestación del Orgullo 2023

Tras los incidentes del 28 de junio de 1969 en el pub neoyorquino de Stonewall Inn, muchas ciudades del mundo comenzaron a celebrar manifestaciones multitudinarias de repulsa, sin embargo, en España el régimen franquista evitó la entrada de noticias al respecto.

No obstante, en 1977 se celebró por primera vez en España, concretamente en Barcelona la primera manifestación en favor de los derechos de los homosexuales, manifestación a la que acudieron aproximadamente 4000 personas y que fue disuelta por la fuerza.

El siguiente año, en 1978 tuvo lugar la primera manifestación en Madrid, y desde entonces, a excepción del año 2020 debido a la pandemia, se han celebrado anualmente manifestaciones reivindicativas con motivo del día del orgullo, llegando a alcanzar su récord histórico de asistencia en el año 2005, año en el que se aprobó el matrimonio igualitario y en el que asistieron más de dos millones de personas a la manifestación.

Nunca nos lo han puesto fácil. Desde los primeros días de activismo hasta la actualidad, la comunidad LGBTIQ+ ha enfrentado innumerables desafíos. A pesar de los obstáculos, hemos logrado avances significativos en derechos humanos, convirtiéndonos en un referente de progreso tanto en Europa como en el mundo.

Celebramos nuestro orgullo no solo en las calles durante las manifestaciones, sino también en nuestros lugares de trabajo, buscando un ambiente inclusivo y respetuoso. La visibilidad de la comunidad LGBTIQ+ en diferentes esferas sociales es cada vez mayor, y con ella, la afirmación de nuestra identidad y derechos.

Sin embargo, este progreso ha sido paralelo al auge de movimientos neofascistas que buscan revertir nuestras conquistas, empujándonos hacia la marginalidad y promoviendo prácticas condenadas como las terapias de reconversión. Vivimos en una burbuja rosa, una realidad que hace dos décadas habría sido inimaginable, donde las leyes a menudo superan la aceptación social. Esta discrepancia nos lleva a preguntarnos: ¿Estamos perdiendo el sentido de la realidad, es posible que estemos ante una involución de la sociedad?

Si lo analizamos en términos legislativos, la respuesta sería claramente NO, en los últimos años concretamente en España se han conseguido logros legislativos históricos para garantizar la igualdad real y efectiva de las personas LGTBIQ+.

Sin embargo, a pesar de esos logros, el auge de la extrema derecha con la connivencia del Partido Popular y el aumento de los delitos de odio hacia la comunidad LGTBIQ+ hace que pensemos de manera errónea que estamos ante una involución de la sociedad.

Y decimos de manera errónea, siendo muy conscientes de la realidad que tenemos, ya que nunca nos lo han puesto fácil y no van a hacerlo, porque no basta con el desgaste personal que hay detrás de cada logro conquistado, hay que seguir reivindicando cada día que aún la igualdad real y efectiva no existe, y que aún queda mucho por hacer para eliminar la discriminación y la violencia que hoy seguimos sufriendo las personas LGTBIQ+ por mucho que tengamos leyes a las que poder acogernos después. 

Hay que seguir luchando cada día, por no retroceder ni un solo paso de los que hemos dado hasta ahora, hay que coger el testigo de quienes pusieron el cuerpo durante años y continuar haciéndolo. 

Porque desgraciadamente nuestros derechos, los derechos del colectivo LGTBIQ+ son continuamente cuestionados, y habrá que lucharlos y protegerlos de manera sistemática con las mismas ganas con las que luchamos hasta alcanzarlos.

Pero no debemos caer en el error de pensar que la sociedad de este país nos ha dado la espalda y ha comprado los discursos LGBTI+fóbicos y se ha vuelto más reaccionaria que nunca, porque de hacerlo, nos estarían ganando la batalla y la sociedad española, la mayoría de la sociedad española no es como nos la quieren pintar. La mayoría de la sociedad española, pese a quién le pese, es plural y diversa, y estamos orgullosos y orgullosas de serlo. 

La salida del armario y la visibilidad son pasos cruciales, pero la verdadera transformación proviene de la lucha persistente por la igualdad en todos los aspectos de la vida. Debemos recordar que nuestros logros no son definitivos y que la unidad y el compromiso son esenciales en la lucha por un mundo donde las personas sean libres de ser quienes son, amar a quienes elijan y vivir sin miedo a la discriminación o el prejuicio.

El acto más revolucionario ya no se limita a salir del armario o a ser visible; ahora, las acciones deben ir acompañadas de reivindicación y lucha tanto en las calles como en las instituciones. La presencia y la protesta son fundamentales para mantener y avanzar en nuestros derechos.

Somos conscientes de que el miedo aún impide que muchas personas dentro de nuestra comunidad den pasos vitales hacia la visibilidad y la acción. El crecimiento de la extrema derecha a nivel nacional e internacional genera desconfianza y temor, exacerbado por el aumento de agresiones y muertes. La intolerancia se ha convertido en una brecha cada vez más amplia y peligrosa.

La lucha por los derechos de la comunidad LGBTIQ+ ha logrado avances significativos, pero es crucial recordar que la batalla por la igualdad no termina con la obtención de derechos legales. La historia nos ha enseñado que los derechos conquistados no son permanentes. 

Por tanto, es esencial continuar luchando con valentía y determinación y para ello, te necesitamos a ti compañero o compañera del colectivo LGTBIQ+, pero también a ti compañero o compañera aliada, te necesitamos para luchar de manera conjunta para combatir con determinación y compromiso y mostrarle al resto, que el auge de las ideas reaccionarias no son las voces mayoritarias de este país.

#Organizatuorgullo